Otras miradas al rodaje (edición de verano)

Ha transcurrido más de un mes desde que partiéramos rumbo a Roncesvalles para encontrarnos con ‘Discamino 2012’ y para comenzar el rodaje de ‘El desorden de los sentidos’. Atrás quedaron las jornadas de vivencias constantes y esas noches frescas del norte de España. Pero quedaron muchos recuerdos en el tintero que queremos compartir con vosotros en ‘Reflexiones en la piscina’.

Para realizar esta nueva sección, y para escapar del calor por supuesto, mi oficina móvil se trasladará a las piscinas más cercanas. El frescor del agua y la tranquilidad serán dos buenos ingredientes para recordar algunos de esos grandes momentos vividos y para sumar las miradas al rodaje que no se pudieron contar.

Una sección fresca y veraniega –que gustan mucho en estas fechas estivales- para que sepáis un poco más de todas las personas que han realizado su particular Camino de Santiago en el transcurso de ambos proyectos. Esperamos que os guste.

Finaliza un viaje y otros comienzan

Aún nos queda mucho trabajo por hacer, muchas cosas que contar, fotografías y vídeos que mostrar. No queremos dejar nada en el tintero y por supuesto debemos contaros el final del viaje. Esta narración la queremos dejar en manos de nuestra compañera Blanca García, ella ha sido la encargada de recorrer nuestro camino siempre con su cámara fotográfica al hombro:


Se podrían contar mil historias de este camino, las narraciones llegarían a ser tomos muy extensos donde cada detalle sería importante, pero no debo hacerlo porque los recuerdos deben reposar y reinterpretarse. He hecho muchas fotos, no sé cuantas, ni las contaré, eso sí, con ese puzle de imágenes voy a contaros los últimos días de este viaje por nuestro “desorden”:

Desde la llegada a Galicia ya presentíamos que el final de este viaje se acercaba y que los días iban a ser bastante intensos. Ver Galicia con ojos del sur te hace maravillarte ante tanto verde, esos bosques de hojas infinitas y la lluvia… Quizá es demasiado tópico hacer de una narración en Galicia protagonista a la lluvia, pero lo haré un rato, porque ella fue la “actriz” principal de varias de nuestras jornadas, causa de penas y… alegrías.

Esta lluvia que al principio nos conmocionó, más tarde se la jugó a nuestros “discaminos” y a nosotros nos hizo reformular varias jornadas de grabación y desechar localizaciones ya planificadas. Viéndolo con tiempo habría que decir que no valen las quejas ¡qué sería el Camino de Santiago sin lluvia! pero insitu las esperas, la toma de decisiones bajo la lluvia y pensar en los ciclistas pedaleando con aquel aguacero, se convertían en un auténtico “problitem” (para Producción = “ítem” que pasa a ser un “problema”). Esas fueron algunas de las penas, pero también hubo alegrías y la lluvia creó momentos únicos: desayunos largos, conocer nuevos amigos, cenas en mesas llenas de platos caseros, sesiones de DJs con Gerardo e incluso el agua dio pie a entrevistas “de revancha”, en las que los Javieres se revelaron y nos pusieron a todo el equipo de grabación delante de las cámaras.

La llegada a Santiago era una meta, un quasi-final de aventura que se terminó convirtiendo en un escenario épico. El sonido de una gaita perdió el partido frente al silbato de Gerardo (¡nuestros pobres tímpanos!). Discamino pedaleó por las calles de Santiago custodiado por un gran séquito: 15 policías locales de Vigo en bicicleta, unas amigas de Gerardo, un amigo de Javier Luque que llegó en moto desde Córdoba, Maxi en su bicicleta adaptada con Dani de pareja y una furgoneta de Protección Civil. Nuestros avisos por los walkies y el silbato de Gerardo hizo que comenzara la “operación Obradoiro”: grabar, intentar meter el micrófono en medio de los curiosos que se acercaban a mirar y por supuesto repartir besos y abrazos. Algunos de saludo y otros, sintiéndolo muy profundamente, de despedida, bueno, mejor de “hasta pronto”.

Santiago fue uno de los finales, pero hay que decirlo en plural porque Finisterre fue otro de ellos. Ver el atardecer en el “fin del mundo” ya habiendole dicho “hasta pronto” al grupo de Discamino era raro, no teníamos que tener en cuenta su hora de salida, la parada para el bocata o los pueblos por los que pasaría su ruta. Sentíamos que nos faltaba algo sin ellos.

Los peregrinos que llegan a Finisterre queman papeles, dejan sus botas abandonadas o lanzan piedras al mar. Que cada uno se sienta libre de acojerse a la tradición que prefiera. Nosotros miramos las olas, pulsamos el botón de Rec y pensamos en los días que habíamos pasado y en las imágenes rescatadas, algunas en discos duros y otras no. Parte del equipo siguió grabando, otros nos vinimos. Queda mucho trabajo por hacer y muchos reencuentros por planear. Ese será otro final porque aún quedan muchos por contar.

Diario de un documental

Tengo el placer de presentar la nueva sección del blog, Una mirada al rodaje. Un espacio donde podréis conocer de cerca las diferentes vivencias del equipo.

Me llamo Borja, y acompañaré a los componentes de ‘El desorden de los sentidos’ y ‘Discamino 2012’ a lo largo de las 15 jornadas de viaje entre Roncesvalles y Santiago de Compostela. Una oportunidad perfecta para conocer en primera persona todos los detalles de esta experiencia y que, por supuesto, estaré encantado en compartir con todos vosotros.

De esta forma me convertiré en una especie de observador para manteneros informados de todas las historias y anécdotas con las que nos vayamos encontrando, ya que queremos que os sintáis cerca de nosotros en todo momento, como otros miembros del equipo. Esperamos que os guste.